| Foto: Daniel Pérez |
Habló Franco de lo que ya no escriben ni cantan los de ahora, con una profundidad que parecen no soportar los oídos ‘millennials’ (permítase la palabra comodín). ‘Io Chi Sono?’ se preguntó el siciliano en una de sus intervenciones: “Todo es ilusorio, privado de sustancia./ Todo es vacuidad.”. Una ilusión cargada de significado fue la actuación que tuvo como delicioso aperitivo a Juri Camisasca, encargado de preparar espiritualmente a un auditorio entregado desde el primer minuto. Temas como el enorme ‘Nomadi’ en formato acústico, en el que destacó el piano de Carlo Guaitoli, dispusieron a una plaza que ya tenía preparado los pañuelos blancos.