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miércoles, 11 de octubre de 2017

¿Golpe a plazos o paso atrás? ... por Diego Carcedo

El conflicto catalán ha superado el día D tan esperado por los secesionistas y tan temido por los españolistas dejando en el ambiente aún más confusión política y popular de la que ya existía. Después de un amplio retraso de la anunciada sesión parlamentaria con que se pondría broche al 'procés' -un retraso anticipador de las discrepancias entre los partidos que propugnan la independencia- el presidente de la Generalitat consiguió con sus palabras no dejar satisfecho a nadie o afianzarse como el malo de la película ante todos. En su esperado discurso, Carles Puigdemont consiguió declarar la república catalana y suspenderla al mismo tiempo. No consta que nunca un Estado tuviese una vida más corta. En la calle, los aplausos enardecidos de los simpatizantes al escuchar la proclamación de la independencia cesaron en seco cuando inmediatamente se anunció su suspensión, aunque dejó entender que sería temporal. Los diputados de la CUP, el partido revolucionario que había respaldado con vehemencia el camino recorrido hasta el referéndum, enseguida expresaron su rechazo a la fórmula ambigua con que el President intenta salir del atolladero.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Bochorno democrático ... por Diego Carcedo

Ayer fue un día de verdadero bochorno democrático para todos los españoles -y particularmente para los catalanes- que hemos seguido el deplorable espectáculo político ofrecido por los representantes de JxS y la CUP en el pleno del Parlament convocado con todas las irregularidades habidas y por haber para seguir con su empeño secesionista. Cualquier persona con una mínima sensibilidad ciudadana habrá quedado horrorizada ante la sarta de trapisondas que personas de partida respetables han realizado para imponer unas supuestas disposiciones legales para escudar sus deseos de independizarse.

Pensar que semejante exhibición de zafiedades, falta de escrúpulos al ordenamiento jurídico que nos rige y, sobre todo, el desprecio a la convivencia y la incitación al enfrentamiento se haya producido en Europa, en una ciudad que siempre ha sido modelo de respeto a las diferencias, es además de otras valoraciones delictivas, que los tribunales tendrán que hacer de los hechos punibles, muy deprimente para las personas que contemplan la actividad pública con sensatez. Los secesionistas han avasallado a quienes no opinan como ellos, a quienes propugnan el diálogo y, por supuesto, aunque eso tienen que ratificarlo los jueces, pisoteado las leyes.

miércoles, 5 de abril de 2017

España "culpable" ... por Diego Carcedo.

Ahora, también del ‘brexit’. España propende a ser considerada culpable. ¿De qué? Pues de todo. Ahora es Picardo quien la acusa de los problemas que amenazan a Gibraltar en cuanto quede fuera de la UE. Picardo no parece un llanito facultado para ganar amigos y ante la situación, evidentemente preocupante, que viven sus conciudadanos no ha encontrado mejor argumento que culpar a España a pesar de que es en definitiva quien puede aliviar sus males. El ‘brexit’ deja al Peñón fuera de la UE y lo deja por voluntad de los ciudadanos del Reino Unido entre los que los gibraltareños quieren contarse y, aunque sean británicos de segunda división, se cuentan. No fue España la que propició su abandono ni fuimos los españoles quienes lo votamos. Antes al contrario, aquí quien más quien menos lo lamenta porque es consciente que es malo para todos. ¿Por qué habrán de librarse los gibraltareños?

miércoles, 4 de enero de 2017

Entre Trump y Buenos deseos... por Diego Carcedo.

Todos los años empiezan con inflación de buenos deseos y terminan con prisas para dejarlos atrás en espera de que, por lo menos, no nos asalte la mala suerte. Es tiempo de balances del año recién pasado y los resultados hay que reconocer que no son optimistas. Cualquier contable lo cerraría con abundantes números rojos. Para cualquier lado que se mire en el mapa, las cosas han ido regular, tirando a mal. La crisis de los refugiados, deambulando a la desesperada por Europa sin que casi nadie les abriese las puertas, es una imagen que quedará grabada en la memoria de muchas generaciones. Igual que quedará grabada la de los escenarios de los atentados terroristas que han ensangrentado media Europa y parte del extranjero. El nuevo año hereda esa amenaza para la que no se ven precedentes ni soluciones. Iniciamos 2017 condenados a movernos entre nuevos sustos, nuevas matanzas y medidas de seguridad crecientes. Las fuerzas encargadas de mantener el orden público son incapaces de frenar el yihadismo y lo que queda es mejorar la protección contra sus salvajadas. Aumentará nuestra incomodidad pero se reducirán las muertes y el dolor.